Imagina un ring donde el contendiente más joven, lleno de ganas y con un gancho innovador, se enfrenta a un gigante que no sabe cómo quitarse el óxido de encima. Así era Relevo, el medio deportivo digital que Vocento lanzó con bombo y platillo en 2022, prometiendo revolucionar el juego. Pero la campana sonó por última vez: Vocento bajó el telón de Relevo tras menos de tres años de vida, 18 millones de euros invertidos y un gancho que no alcanzó a noquear al mercado.
¿Qué era Relevo?
Relevo no era un medio más de deportes. Nació el 6 de octubre de 2022 como el sueño húmedo de Óscar Campillo, ex director de Marca y entonces capo de Comunicación en Vocento. La idea era clara: meterse al bolsillo a la Generación Z y al público femenino, dos pesos pesados que los diarios deportivos de siempre, Marca, As y Mundo Deportivo, habían dejado en la banca. ¿Cómo? Con un enfoque fresco, redes sociales a todo vapor (TikTok, Twitch, Instagram, Twitter) y una redacción de 70 periodistas sacados de las grandes ligas, como Marca y As. Antes de lanzar su web, ya tenían 300 mil seguidores en redes, un gancho inicial que parecía prometer un nocaut.
El proyecto era ambicioso: nada de secciones rancias tipo “Real Madrid” o “Barcelona”. Querían historias dinámicas, polideportivas, con un ojo en el fútbol de los grandes y otro en deportes que no siempre ven el reflector. Lanzaron el primer canal de Twitch de un medio deportivo español, con programas diarios de tres horas, y hasta una revista trimestral, Relevo Mag, que mezclaba deporte con estilo de vida. Todo pintado con un diseño moderno y una apuesta digital que decía: “Aquí no hay papel, aquí mandan los clics”. Pero el ring es cruel, y los números no mienten.
El golpe de los 18 millones y un mercado sin piedad
Vocento metió más de 18 millones de euros al saco de Relevo, según El Confidencial Digital. Una inversión de peso pesado para un medio que, aunque crecía en redes y sacaba exclusivas, como las que tumbaron a Rubiales en la RFEF o el contrato de Vinicius, nunca encontró la rentabilidad. En 2024, los ingresos de Relevo apenas llegaron a 2 millones de euros en nueve meses, un 65% más que el año anterior, pero aún así un golpe bajo: el impacto en el EBITDA (las ganancias antes de intereses e impuestos) fue de -3.9 millones, según El Independiente. Traducción: cada puñetazo que daban costaba más de lo que ganaban.
El mercado publicitario, ese árbitro implacable, no ayudó. La prensa deportiva vive de clics y anuncios, pero la tarta digital se reparte entre gigantes como Google y Meta, dejando migajas para los medios tradicionales. Vocento, que ya arrastra años de pérdidas en su negocio de papel, 27 millones en rojo en los primeros nueve meses de 2024, per CNMV, vio en Relevo una apuesta arriesgada que no cuajó. Intentaron todo: ajustaron plantilla, congelaron fichajes, lanzaron Relevo Mag. Nada. El público joven no paga suscripciones, y los anunciantes no soltaron suficiente lana.
Mediaset, el gancho que no conectó
Vocento no quería tirar la toalla tan rápido. A finales de 2024, negociaron vender Relevo a Mediaset, los de Telecinco, que ya tienen El Desmarque en su esquina. Las charlas estaban calientes: Mediaset ofrecía 5 millones de euros, pero Vocento, con el orgullo herido, dijo “no, gracias”. Querían más por su proyecto estrella, aunque fuera un saco de pérdidas. Las negociaciones se enfriaron, y Manuel Mirat, el nuevo CEO que llegó en otoño de 2024 con tijeras en mano, decidió que era hora de apagar las luces. Según El Confidencial Digital, la decisión se comunicó a los 70 empleados el 26 de marzo en una reunión que dolió como un derechazo al mentón: dos meses para buscar otro ring, y chau.
El cierre no es solo de Relevo. Es parte de un plan de ajuste brutal. Vocento perdió 97 millones en 2024, entre deterioros contables (57.7 millones) y recortes (17.7 millones), según Cinco Días. Cerrar Relevo costará 3.3 millones más, pero Mirat apuesta por sanear las cuentas y enfocarse en lo que sí da billetes: ABC, regionales como El Correo y negocios digitales rentables.
¿Y qué pierde el deporte español?
Relevo no era perfecto, pero traía aire fresco. Cubrió el Mundial de Qatar con estilo, destapó escándalos como el de Rubiales y dio voz a deportes menos visibles. Su apuesta por Twitch y TikTok era un gancho a la mandíbula de los medios viejos que siguen pensando en papel. Perderlo es un paso atrás para el periodismo deportivo digital en España, donde los grandes siguen mandando con titulares clickbait y poco riesgo. Los 70 periodistas son el daño colateral de un grupo que no supo (o no pudo) esperar a que el proyecto madurara.
Vocento se lame las heridas y mira al 2028 con un plan estratégico que promete menos experimentos y más números negros. Relevo se va con la frente en alto, pero como un boxeador que no tuvo tiempo de brillar. ¿Y el público? Se queda con los de siempre, esperando que alguien más se atreva con algo nuevo. Por ahora, el balón sigue botando, pero el periodismo deportivo digital español se queda sin un contendiente que prometía cambiar las reglas del juego.