En un deporte donde los motores rugen más fuerte que las emociones, hay una piloto que lleva el corazón en cada curva: Courtney Crone. A sus 24 años, esta joven nacida en California, pero con sangre mexicana corriendo por sus venas, está lista para hacer historia en la temporada 2025 de la F1 Academy, la categoría femenina que busca abrir caminos en el automovilismo. Representando a Haas y al equipo ART Grand Prix, Crone no solo lleva el orgullo de dos naciones en su casco, sino una historia de lucha, pasión y un talento que se niega a ser ignorado.
De las calles de Corona a las pistas del mundo
Courtney Crone nació el 7 de marzo de 2001 en Corona, California, en una familia donde el automovilismo era más que un hobby: era un estilo de vida. Su padre, mecánico y piloto amateur, la llevaba de pequeña a las carreras, y a los 3 años, Courtney ya estaba al volante de un kart, con los ojos brillantes y las manos firmes.
“Crecí viajando por California con el equipo de mi papá. La velocidad me atrapó desde el primer día”, confesó en una entrevista para F1 Academy. Ese amor infantil se transformó en una obsesión: a los 4 años competía en quarter midgets, y a los 11 ya dominaba el Junior Speedway, ganando tres campeonatos en la clase de motocicletas de 150cc.
Pero su conexión con México es tan profunda como su pasión por las pistas. Su abuela materna, nacida en tierras mexicanas, le heredó no solo la nacionalidad, sino un orgullo que Courtney lleva tatuado en el alma. “Cinco de mayo. Agradezco representar la bandera mexicana cada vez que me pongo este traje”, escribió en 2023 en redes sociales mientras corría en IMSA. Ese lazo cultural la hace única: una piloto que une dos mundos, Estados Unidos y México, en cada aceleración.
Un camino de curvas y victorias
La carrera de Crone no fue un ascenso lineal; fue un viaje lleno de giros inesperados. Tras destacar en karts y speedway, se lanzó a los USAC Midgets y Sprint Cars, compitiendo en tierra y asfalto con una versatilidad que sorprendió a todos. En 2016, a los 15 años, fue nombrada Novata del Año en los USAC Western States Midgets, terminando quinta en el campeonato. Ese mismo año, arrasó en Perris Auto Speedway, llevándose el título Young Guns con seis victorias. “Me encanta la adrenalina de correr en cualquier superficie”, dijo a Goodwood. Y lo demostró: de motos a prototipos LMP3, pasando por fórmulas junior, Courtney construyó un currículum que grita diversidad.
En 2023, mientras competía en el Lamborghini Super Trofeo North America, ganó la Beca IMSA Diverse Driver Development, un reconocimiento a su talento y perseverancia. Pero el momento clave llegó en mayo de 2024, cuando debutó como Wild Card en la F1 Academy durante el Gran Premio de Miami. Corriendo con PREMA Racing y un auto con los colores de QVC, terminó 14° y 11°, rozando los puntos en su primera vez en monoplazas en cuatro años. “Desde ese día en Miami, supe que quería estar aquí full-time”, admitió a Formula1.com. Esa actuación llamó la atención de Haas, y en noviembre de 2024, el equipo estadounidense la fichó para 2025. El sueño tomaba forma.
¿Qué es la F1 Academy y por qué importa?
La F1 Academy no es solo otra categoría de automovilismo; es una revolución con neumáticos. Creada en 2023 por la Fórmula 1 y la FIA, esta serie de monoplazas exclusivamente femenina busca acelerar el camino de las mujeres hacia las grandes ligas del motorsport, como la F3 o incluso la F1. Con autos Tatuus F4-T421 y un calendario que incluye siete rondas, empezó el 22 de marzo de 2025 en China, la F1 Academy es una plataforma para mostrar talento, romper barreras y cambiar narrativas.
“Queremos dar oportunidades reales a las pilotos”, dijo Susie Wolff, directora del campeonato, en una entrevista reciente.
Seis equipos, cada uno con tres pilotos, forman una parrilla de 18 competidoras. Diez de ellas, como Crone, son respaldadas por escuderías de F1 (Haas en su caso), luciendo sus colores y recibiendo apoyo técnico. Las otras ocho corren con patrocinadores privados. Es un formato competitivo, exigente y, sobre todo, esperanzador. Para México, que ha visto nombres como Checo Pérez y Pato O’Ward brillar, la llegada de Crone a esta categoría es un nuevo capítulo, uno que lleva tacones y gasolina.
El salto a Haas: Un sueño con alas
El anuncio de Haas llegó como un rugido en el paddock. “Courtney es ambiciosa y dedicada, justo lo que buscamos en una embajadora”, declaró Ayao Komatsu, jefe del equipo, en F1Academy.com. Con ART Grand Prix como su escudería operativa, Crone tendrá una estructura de élite para brillar. “Representar al equipo americano de F1 es un sueño hecho realidad”, dijo ella misma tras firmar. Su meta no es solo participar: quiere pelear el campeonato, y con su experiencia en múltiples disciplinas, desde motos de tierra hasta autos de 600 caballos, tiene las herramientas para hacerlo.
Su debut en China no fue perfecto, pero mostró su capacidad de adaptación. Pasar de un Lamborghini pesado a un monoplaza ligero fue un reto, y aún así estuvo cerca de los puntos. “Fue como aprender a correr de nuevo, pero lo disfruté cada segundo”, contó a Motorsport Week. Ahora, con un año entero por delante, Crone promete ser una contendiente seria.
Una vida más allá de las pistas
Courtney no es solo velocidad. Es una tres veces ganadora del premio Women’s Sports Foundation/Project Podium (2016-18), un reconocimiento a su impacto como mujer en el deporte. También se llevó la Beca Gorsline en 2021 y múltiples apoyos del VMB Driver Development. Fuera del cockpit, ama el café fuerte y las motos, un guiño a sus días en speedway. Pero lo que más la define es su humildad: “Todo esto es por mi familia, por mi abuela, por México”, dijo en una charla con Titansports.mx.
La temporada 2025 de la F1 Academy arrancó en Shanghai, y Crone estará ahí, con el número 77 y el respaldo de Haas. México la mira con orgullo, Estados Unidos con expectativa. “Quiero aprovechar esta oportunidad al máximo”, prometió. Y no es solo una frase: es el eco de una niña que, contra todo pronóstico, convirtió la pasión en su boleto al mundo. Courtney Crone no solo corre; inspira. Y en 2025, el rugido de su motor será el sonido de una historia que apenas comienza.